"Evitar los problemas que debes enfrentar es evitar la vida que tienes que vivir."
Paulo Coelho

sábado, 13 de marzo de 2010

Poema de la despedida - José Ángel Buesa



Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste… No sé si te quería…
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
Me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho… no sé si te amé poco;
Pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
Y el corazón me dice que no te olvidaré;
Pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
Tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
Mi más hermoso sueño muere dentro de mí…
Pero te digo adiós, para toda la vida,
Aunque toda la vida siga pensando en ti.

Cuba, 1910 - 1982

Miguel Delibes

No voy a intentar resumir la vida de una persona en una página, me niego. Ni voy a detallar quién era este fantástico escritor. No era perfecto, nadie lo es, nadie gusta a todo el mundo. Y si quieren un resúmen, pueden ir a la wikipedia.

Independientemente de que no estuviese de acuerdo con todo lo que escribía, sí voy a llevarlo en mis recuerdos, como uno de los grandes que se ha ido, y le hago este pequeño homenaje, trayendo a este rincón, algunas de sus frases, aquellas que me llegaron de alguna forma y lo hicieron para quedarse grabadas para siempre en mi memoria.


  • "A mi entender, únicamente un hombre nuevo -humano, imaginativo, generoso- sobre un entramado social nuevo, sería capaz de afrontar, con alguna posibilidad de éxito, un programa restaurador y de encauzar los conocimientos actuales hacia la consecución de una sociedad estable. Lo que es evidente, como dice Alain Hervé, es que a estas alturas, si queremos conservar la vida, hay que cambiarla."

  • "Porque si la aventura del progreso, tal como hasta el día la hemos entendido, ha de traducirse inexorablemente en un aumento de la violencia y la incomunicación; de la autocracia y la desconfianza; de la injusticia y la prostitución de la Naturaleza; del sentimiento competitivo y del refinamiento de la tortura; de la explotación del hombre por el hombre y la exaltación del dinero, en ese caso, yo, gritaría ahora mismo, con el protagonista de una conocida canción americana: ¡Que paren la Tierra, quiero apearme!"

  • "Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales."
  • "Cuando a la gente le faltan músculos en los brazos, le sobran en la lengua".
  • "Escribir para niños es un don, como la poesía, que no está al alcance de cualquiera".
  • "La novela es un hombre, un paisaje y una pasión."
  • "La novela es un intento de exploración del corazón humano a partir de una idea que es casi siempre la misma contada con diferente entorno."
  • "Mi vida de escritor no sería como es si no se apoyase en un fondo moral inalterable. Ética y estética se han dado la mano en todos los aspectos de mi vida."
  • "No deseo más tiempo. Doy mi vida por vivida."


    • Nota: En vísperas de su 87 cumpleaños, en una entrevista para El Mundo, el 14-10-2007.
  • "Sería un retrato frío, aburrido, impersonal. Me cansa pensarme."


    • Nota: Cuando el entrevistador pedía al novelista un "autorretrato literario y vital".
  • "Permitamos que el tiempo venga a buscarnos en vez de luchar contra él"
Y para su epitafio, dejaría esta frase que él mismo dijo:

"Espero que Cristo cumpla su palabra." 

  • Nota: Frase supuestamente preparada para el futuro epitafio de Miguel Delibes.


martes, 9 de marzo de 2010

Maldita la razón que siempre quiere llevar atado al corazón

Mala lucha maldita entre la razón y el corazón... esto le escribía a una amiga en su blog hace muy poco y lo sigo pensando y sintiendo así. ¿Por qué esas dos nunca se ponen de acuerdo? ¿Cómo se decide cuál debe ganar cada pequeña batalla? Esas batallas que terminan durando una vida...





No me importas, RAZÓN, ni la suya, ni la mía,
lo mío, sólo es corazón, que sueña altivo
y te maldice, cual presa en vilo,
que alivio desea hallar, incluso perder la vida.

¿Se engaña el corazón?, o es cobardía,
que se concede a RAZÓN por darle alivio
si así te sientes mejor, valga el destino,
mas no me obligues RAZÓN, ni aunque lo pida.

Se confunde así mi mal, mi cruel destino,
labrado solo en amor, no en garantías
que RAZÓN pide, pues así sea, “acto mezquino”.

Sólo la naturaleza en este mundo puede dar y quitar vida,
Tú, RAZÓN, sólo eres un juez que a muerte me condena.
Le llevo en mi corazón, lo sabes, y eso me alivia.
Su corazón, espero, sabrá si estuve ahí, un día…



lunes, 8 de marzo de 2010

Feliz día de la mujer trabajadora, o sea, todas

Queridas amigas, madres, hermanas, amantes, hijas, tías, abuelas... todas esas cosas maravillosas que sois cada día y todas a la vez sin dejar de ser vosotras mismas, espero que tengais un maravilloso día.

Porque nosotras lo valemos, como el anuncio de L'oreal :)

Mil besos y alguno más por ahí perdido, para vosotras.





sábado, 6 de marzo de 2010

Sin ti, quedo

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Entre suspiros escucho
Los débiles latidos de mi corazón,
Y voy sintiendo, que ya no queda mucho
Para que yo pierda la razón.

He luchado en vano
Por borrar tu huella en mí,
Pero me coges de la mano
Y siempre vuelvo a ti.

Necesito que me dejes,
Que no me robes el sueño,
Que no te quedes,
Que no intentes ser mi dueño.

Necesito respirar sin este miedo
A dejar de hacerlo en cualquier momento,
Y vivir, sin recordar que sin ti, quedo,
Sólo por no liberar este sentimiento.



martes, 2 de marzo de 2010

Cansada de besar sapos...



Tengo la mente dispersa últimamente...(me corrigen.., siempre) pero aún así pienso en muchas cosas que me gustaría contarles, muchas de esas cosas tan obvias y a la vez tan ignoradas a diario. Mientras el mundo ahí fuera lucha por sobrevivir a una naturaleza enfadada, que encima tiene toda la razón, yo sigo aquí encerrada en mis pensamientos, soñando en mi propio mundo donde no existen esas noticias. En mi mundo, los terremotos son taquicardias; la lluvia...son mis lágrimas... y las lágrimas de otros... Los días de sol, son las sonrisas que me rodean.. Y me pregunto, otra cosa más...(para variar)

¿Cómo puede un amor llegar a destiempo? Pues sí, el amor a veces llega a destiempo, no se sube al tren cuando tiene la oportunidad y sigue esperando, mirando en la estación a ver si llega otro tren... otro más bonito, otro más brillante, otro que tenga un destino más exótico y allí se queda, en esa estación, esperando siempre algo mejor.

Pasa el tiempo, a veces, demasiado y cuando ese amor ya está cansado de esperar y todo el mundo se fue, entonces mira a su alrededor y descubre que ya no queda nadie. Nadie para hacer viajes, para aprender nuevas cosas, para sentir el viento en la cara, para compartir, para sentir... y como no se decide por ninguno de los que llegan, decide irse de la estación y volver a su antiguo barrio y llamar a las puertas que un día estaban abiertas para él y ya es tarde, muy tarde. Casi todas las puertas están cerradas, las que abren... ya no le quieren y en otras, él descubre que ya no le apetece entrar, y por fin, después de mucho deambular por las calles de su pasado... encuentra una puerta que había olvidado, la abre y ella le deja pasar, pero ya todo ha cambiado. El amor aún moraba allí pero ya se lo habían entregado a otro, otro que sí se subió al tren en su momento y entonces llega la desesperación... por tanto tiempo perdido, por tanto amor desperdiciado en un banco de una estación. Ese descubrimiento es una de las cosas más dolorosas que ha sentido jamás y no se resigna, una vez más, a aceptar las cosas como son, a darlo por perdido y sigue soñando.. esta vez, con un tren viejo, destartalado y lleno de pasajeros pero que sí sabía amar... por eso está lleno, y ya no quedan asientos libres. 

Y ese amor, que es tan grande y maravilloso, por ironías de la vida, ahora tiene que seguir su camino solo...
¿Quién diría que algo tan increíble y escaso como un buen amor podría llegar a destiempo? Pero es así...

Amor, abre los ojos y vuelve a caminar por las calles de tu presente, alguna puerta seguro que sigue abierta y otras, sin duda, se abrirán para tí.

 Les dejo con esta canción, de la banda sonora de la película: Cansada de besar sapos.




Solo para ti  

Eres todo lo que pedía

Lo que mi alma vacía

Quería sentir



Eres lo que tanto esperaba

Lo que en sueños buscaba

Y  que en ti descubrí



Tú has llegado a encender

Cada parte de mi alma

Cada espacio de mi ser



Ya no tengo corazón

Ni ojos para nadie

Solo para ti



Eres el amor de mi vida

El destino lo sabía

Y hoy te puso ante mí



Y cada vez que miro al pasado

Es que entiendo que a tu lado

Siempre pertenecí



Tú has llegado a encender

Cada parte de mi alma

Cada espacio de mi ser



Ya no tengo corazón

Ni ojos para nadie

Solo para ti



Solo para ti

Solo para ti

Solo para ti



Esto es en verdad

Lo puedo sentir

Se que mi lugar

Es junto a ti…



Eres todo lo que pedía

Lo que no conocía

Y que en ti descubrí.


Muchas gracias, amigos, conocidos y desconocidos, por estar ahí. 

martes, 23 de febrero de 2010

Y se vistió de cobardía...

Escribí esto hace tiempo en un foro y en el facebook, recordando viejas ideas que leí a principios de los 90 en alguna revista dominical que ni si quiera recuerdo. Me llamó la atención un artículo que trataba sobre el amor, sobre la cobardía. Dos décadas después, en mi mente, esa que fue incapaz de recordar ni qué revista ni quién escribía el artículo en cuestión, recordaba vagamente sobre qué se quejaba su autor y propuse mi nueva versión de lo que él se cuestionaba. Y creo, después de leerlo una vez más, que todos somos un poco cobardes, unos más que otros, pero al final, nos empeñamos en protegernos con la intención de no sufrir y no sé ni para qué lo hacemos, si siempre volvemos a cometer, si no los mismos, nuevos errores.

“El cobarde manifiesta la deficiencia de espíritu que causa el miedo: no se arriesga en amistades ni en negocios, no toma partido ni en el amor ni en pasión alguna que suponga guardar en la misma cesta todos los huevos. Con el tiempo, la mujer o el hombre cobarde, se vuelve receloso y desconfiado, exigiendo que sean los demás los que permanezcan alerta ante el peligro, solucionen los problemas y defiendan su casa de la ruina.

Pero no pienses que la cobardía se queda siempre quieta, con la cabeza debajo del ala: el cobarde se mueve, va y viene en el día de aquí para allá, con mucho afán, hace de todo menos luchar. Porque el cobarde necesita ir tejiendo con habilidad en su corazón uno de los caparazones más vergonzantes, quizá el que más degrada al ser humano: me refiero a ese caparazón de hierro oxidado que rebota sin miramientos cualquier compromiso digno con el mundo, con el otro. Y termina por pudrir a todo lo que se le acerca. Es éste un caparazón mezquino que adula con la palabra, que resulta osado en la sumisión y codicioso con las ganancias. Porque su fin, su vida misma, es escaquearse, desaparecer, cuando conviene.

Hay quien nace cobarde. Hay también quien le hace cobarde el crecer entre cobardías, pero hay además aquellos otros que, habiendo sido largamente generosos con su corazón y confiados en sus deseos, deciden cerrar un día las puertas de su interior a cal y canto, y por si fuera poco, entregan sus últimas fuerzas al muro de cemento que ahoga el amor.

Creen estos últimos, que éste es el remedio eficaz para no alterarse más por los despechos y disgustos que lleva consigo el vivir. Es verdad que de esta forma parece que no se sufre, que no le visita a uno el insomnio ni el mal humor y que tampoco se conoce esa sensación terrible de angustia y desazón que termina por cambiar los rictus amables, felices, por la piel gris, por los besos sin sabor. Puede ser, en fin, que el  caparazón glacial de la distancia cobarde, atado y bien atado en hierro forjado, evite el tener que tragar saliva, el aguantar cabronadas. Pero no hay duda, eso sí, que el bienquerer, el amor, muere aterido para siempre.

Observo la manía que tiene la gente de intentar parecer felices a toda costa, en todo momento, y bajo cualquier circunstancia. Se fuerzan a sonreír cuando no les apetece nada, a demostrar constantemente que están encantados de haberse conocido, y que los asuntos varios les van fenomenales. Que no pasa nada, aunque un terremoto haya arrasado sus tierras, sus amores y sus ganancias. Curiosamente parece que esta actitud significa fortaleza, solidez de espíritu. Yo tengo mis dudas. Porque por la vida, por el corazón pasan muchas cosas: el corazón ambiciona y se lleva chascos, es egoísta y vanidoso y le gusta que le mimen, es frágil y voluble, se angustia y es pesaroso y complicado y el corazón, ese corazón sin caparazones, no aprende. 

Lo contrario sería una cobardía..."