"Evitar los problemas que debes enfrentar es evitar la vida que tienes que vivir."
Paulo Coelho

martes, 26 de enero de 2010

Ella. II Parte





Después de tantos años, su mejor aliado era el silencio. Era el amigo fiel que nunca mentía, que no ofendía a nadie, que no miraba directamente a los ojos de la gente y les recomendaba irse a dar un largo paseo por el infierno, si es que existía y no estaban ya en él, viviendo. La rectitud de su boca se hizo tatuaje permanente en sus labios, gastados y cansados de tanto sonreír a desgana, de tanto dar besos sin sabor, de gritar en silencio cuando nadie la escuchaba. Se sentía presa de sí misma, de sus propios tormentos. Ya no recordaba el sabor que dejaba una buena risa, una carcajada a destiempo, en el sitio menos apropiado, en el momento más inoportuno, de esas que te dejan a gusto el resto del día. Callar, también es una mentira cuando se tiene mucho que contar y ella sabe con certeza, que a pocos gustará lo que ella dirá. Lo sabe, y calla, una vez más. Cuando habla, finalmente, después de mucho cavilar, siempre entra a matar, cual torero en la plaza, pena que a ella el público no se lo pida igual.
Dicen los que la conocen que tiene una sonrisa escasa, pero bella, incluso, maravillosa. Dicen los que la conocieron cuando era joven, que aún conserva parte de aquella belleza. Aquella que la convertía en un sol y a los que se acercaban con curiosidad, los convertía en sus planetas. Esa belleza que aún puede ver, cuando no se juzga tan severamente delante del espejo, cuando es capaz de mirarse a sí misma por dentro, ya que su carcasa ha dejado de brillar, hace muchos inviernos.
Dicen aquellos que aún la quieren conocer, que sus silencios hablan a veces más que mil palabras, porque el cansancio en su mirada, les recuerda que le han hecho mucho daño y que eso ya no se cura con palabras vacías, ni lemas gastados, ni con el mismo cuento de siempre, ese de que todo va a salir bien y que ponga buena cara al mal tiempo. Se cansó ya de las mentiras piadosas, de los proyectos a medias que se quedaron en el cajón, de las promesas sin cumplir, de las noches a solas, de los abrazos que no llegaron a tiempo, de las canciones que no bailó, de los besos que no recibió, de los perdones que no quiso dar a los asesinos de su alegría. Perdonar le hace bien, la libera. Olvidar, no lo consigue, porque cree que entonces no se aprende nada de lo que se vivió.
Se cansó también y mucho, de los perdonavidas, de esos que la miran y la perdonan por existir, por esto o aquello que son ellos y ella no quiere ser. Por esto o aquello que ella no tiene, ni tendrá. Se cansó de los que ofrecen su amistad como un favor. 

Se cansó de todo, menos del amor…

(continuará) 


 

domingo, 24 de enero de 2010

Ella. I parte




Ella ya no está verde, ni está madura, está como un tomate para ensalada, pintón, a dos colores, medio verde, medio roja. La ambivalencia la domina, no sabe si quiere sentirse joven o vieja, usada o nueva…seminueva o de segunda mano…
Está en esa edad indefinida en la cual aún tiene esperanzas pero sabe que va tarde para muchas cosas. Se le fue el tren, pero quizás aún puede coger el tranvía, que si es como el de Sevilla, seguro que llega a tiempo.
Ella perdió mucho de sí, con los años. Se sentó en los bancos equivocados, en sillas rotas, en los bordes de los caminos, para no cansarse… supongo. Sin embargo, nunca debía haberse detenido. Ha perdido la costumbre de andar, ni sola ni con compañía. Se arrastra de un lado para otro cargando con el más grande de los pesos, uno que ella misma se ha impuesto. Se siente como un mueble viejo, abandonado al lado de un contenedor de basura. Esos que sólo algunas personas se molestan en recuperar y devolverles la belleza y la utilidad.
Ella, vino de un lugar donde las esperanzas se abortan, no las dejan nacer por si acaso se rebelan. Ella, vino de un lugar donde los ojos tienen también fronteras, el mar lo rodea todo, el mar lo aleja todo, se lo traga todo.
 Ella vino de un lugar donde las risas se escuchan aún hasta en los peores momentos. El poco humor que queda, los salva de “muerte inevitable por tristeza”. Ella vino de un lugar donde la música se apodera de los cuerpos y no pueden dejar de bailar aunque se hunda el suelo. Ella vino de un lugar donde los coches, las casas, los rincones, vivieron sus mejores momentos hace ya mucho tiempo. Está todo olvidado, como lo están, las tumbas en los cementerios. Ella vino de un lugar donde los bancos de las avenidas son oficinas para mujeres con muchos y buscados talentos. Ella vino de un lugar que contiene, demasiados recuerdos, demasiados miedos, demasiados ruegos.
Cierra los ojos, lentamente, sin prisas, como lo hacen todo en su tierra. Imagina la que sería su vida si aún estuviese en ella. Y no lo consigue, no puede ni siquiera imaginarlo. La vida allí, también está pasando por sus peores momentos. La vida allí, se escapa, siempre que puede y se tira al mar, en busca de sus sueños. Y la vida, muere más de una vez, en ese intento.



miércoles, 20 de enero de 2010

Panteísmo ¿Es una filosofía o una religión?


Después de ir a ver la película AVATAR, me siento una vez más en deuda eterna por esta maravillosa naturaleza que nos rodea y pienso que si tuviese que sentirme cercana a alguna filosofía o religión, sin duda creo que sería el panteísmo.



Según una definición que he encontrado en la wikipedia:
(El panteísmo es una doctrina filosófica según la cual el Universo, la naturaleza y Dios son equivalentes. La ley natural, la existencia y el universo, la suma de todo lo que fue, es y será, se representa por medio del concepto teológico de "Dios".
El panteísmo es la creencia de que el mundo y Dios son lo mismo, es más una creencia filosófica que religiosa. Cada criatura es un aspecto o una manifestación de Dios, que es concebido como el actor divino que desempeña a la vez los innumerables papeles de humanos, animales, plantas, estrellas y fuerzas de la naturaleza.
El panteísmo es incompatible con la creencia en un Dios personal, de ahí que para algunos sea una expresión del ateísmo.
Sin embargo también aporta un nexo de unión entre diferentes religiones, por ejemplo hay poca diferencia entre esta visión o el que para los budistas "el uno es el todo".)
Yo no sé ustedes, pero yo cuando estoy al aire libre en la naturaleza, en un bosque, o en el mar, o delante de una montaña inmensa, escuchando a los animales, la vida a mi alrededor de tantas maneras diversas y el viento en mi rostro, me siento rodeada de algo tan sagrado como si estuviese en la más grande de las catedrales, las cuales en general en comparación, son para mí, pura arquitectura y decoración exquisita de unos locos que se atrevían a construirlas con los medios que tenían. Y me impresionan mucho, pero no por lo que contienen, sino por aquellos que pusieron todos sus dones y esfuerzos en hacerlas y que aún estén ahí para nosotros.
Ante la naturaleza, me siento humilde e intento comprenderla. Me sienta bien saber que vengo de ella y que a ella volveré cuando muera. Me sienta bien vivir en su paraíso porque me lo ofrece cada día, no me depara sólo después de mi muerte, así que si este es el paraíso, hay que cuidarlo para que no convierta en un infierno para nosotros y para otras especies.
Debemos respetar nuestro hogar, como mismo un creyente en Dios, trata a sus templos. Debemos preservar esta frágil belleza para los que vienen.
Me gusta esta filosofía porque no exige fe en cosas prácticamente imposibles, sólo exige sentido común.
Me gusta esta idea porque no requiere de edificios que la representen, sino las personas que la conforman.
En fin. ¿Qué es en realidad el panteísmo? ¿Filosofía o religión? Yo no me aclaro, pero me siento cercana a esta idea. ¿Qué opinais?






domingo, 17 de enero de 2010

La naturaleza se rascó la espalda...





Y esta vez, le tocó a Haití. Creo que a veces le estorba tanta gente encima y cuando llora, llueve un mes... cuando se enfada, trae un tsunami, cuando se arrasca, trae un terremoto, pero mientras está feliz, es maravillosa y hay que respetarla por lo que es.

Tanto que la gente se molesta con el tema de la globalización y precisamente si no fuera por eso, no acudirían hoy en día unos países a ayudar a otros, precisamente porque todos estamos relacionados. Todo lo que sucede nos afecta de alguna forma a nosotros, aunque suceda lejos. Es el llamado efecto mariposa. 

Y gracias a la globalización, el hecho de que hoy en día leamos una noticia como la del terremoto de Haití, aunque lejanos, hace que no sólo podamos compadecerles y llorar por ellos en silencio, sino que podemos ayudarles también desde aquí, con lo que puedan, con lo que tengan... con vuestra voz.

Lo más triste de que sucedan estas cosas en países como Haití es que a menos que alguien les eche una mano, no podrán recuperarse en mucho tiempo. No tienen con qué hacerlo, excepto voluntad y ganas de vivir un poco más.

Haití no está solo. Demostremos que estamos con él. Ayudemos a que estos paraísos no desaparezcan.

http://www.colaboraconhaiti.com/ 





jueves, 14 de enero de 2010

Por otro 16 de enero, por ti.




Y era el amanecer de otro día, mi bien,


cuando en tu boca se dibujó una sonrisa


Apartando así, tormenta de mi sien,





Apareció el sol, detrás de tus curvas (después de tanta lluvia)


Lentamente y con timidez,


Asombrado de tus bellas formas,


Y trayendo su calidez.





Eres el que trae alegre vida


Y pones mil colores a mi corazón


Curando así cualquier herida


Que haya creado mi razón.





Que no hay un día que yo no te desee


Que no te llame a gritos mi piel


Y mi mente así prevé


Que no pararé hasta agotar tu miel.





viernes, 8 de enero de 2010

Para no salirse del camino... al menos no a menudo :)

Por estos blogs del mundo, lee uno cosas maravillosas y me encontré hace poco, algo que ya tiene 3 años de antigüedad pero toda la actualidad y futuro que quiera y es el Manual para conservar caminos, de Paulo Coelho.


En mi nueva andadura personal y profesional, leo con mis viejos ojos cansados que la cosa en esta vida va de persistir una vez más, de seguir el camino y no apartarse por muchas tentaciones que haya fuera del mismo.  No importa si vas a pie, o en tren, o en coche, lo que importa es el destino final a donde quieras llegar.

Os dejo con palabras más sabias y mejor escritas que las mías.

Feliz camino, amigos.

Edición nº 144: Manual de conservar caminos
Published on April 11, 2007 
Paulo Coelho

1] Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Hazte la clásica pregunta de Castaneda: ¿cuál de estos caminos tiene un corazón? Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: “¿El camino que elegí era el correcto?” Si prestaste oídos a tu corazón antes de ponerte en movimiento, escogiste sin duda el buen camino.

2] El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. Por mucho que te deslumbren determinados paisajes, o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.

3] Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.

4] Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.

5] El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.

6] Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.

7] Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.

8] Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.

9] La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.

10] Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.

11] Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido.


martes, 5 de enero de 2010

Queridos Reyes Magos



Nunca he tenido la oportunidad de conocerles, cuando llegué a estas tierras ya tenía una edad en la que las ilusiones eran otras y  hacía tiempo que no pensaba que pudiera pedirle a nadie que hiciera algo por mí.

Con los años, he aprendido a apreciarles y a entender la maravillosa labor que llevais a cabo en nombre de la magia, la ilusión verdadera... el que empiece el año de forma dulce para tantas personas. Y no, ya sé que no os creó el Corte Inglés. 

Me he portado bien este año, todo lo que he podido y mi mente me ha dejado. He metido la pata alguna vez, no puedo evitarlo.  Pero no he hecho nada con mala intención, soy tonta entrenada y a veces me equivoco. Así que con 20 años de retraso, quiero pedir algo para mí hoy, sólo para mí. Pues ya mi hija hizo sus peticiones hace rato. Quiero sentirme aunque sea por un día como mi niña y descubrir por primera vez, que la magia existe y que si soy buena, valdrá para algo y seré recompensada por ello y se cumplirá mi pequeño deseo.

Mi niña y yo os hemos hecho galletas, espero que os gusten. Es el soborno que os dejo para que me hagais un poco de caso. Y si finalmente pasais de mi como todos los años, que sepais que no voy a dejar de ser buena por ello, pero el año próximo os dejaré galletas baratas marca la pava sonriente del super y sin agua.

 :)