"Evitar los problemas que debes enfrentar es evitar la vida que tienes que vivir."
Paulo Coelho

jueves, 14 de enero de 2010

Por otro 16 de enero, por ti.




Y era el amanecer de otro día, mi bien,


cuando en tu boca se dibujó una sonrisa


Apartando así, tormenta de mi sien,





Apareció el sol, detrás de tus curvas (después de tanta lluvia)


Lentamente y con timidez,


Asombrado de tus bellas formas,


Y trayendo su calidez.





Eres el que trae alegre vida


Y pones mil colores a mi corazón


Curando así cualquier herida


Que haya creado mi razón.





Que no hay un día que yo no te desee


Que no te llame a gritos mi piel


Y mi mente así prevé


Que no pararé hasta agotar tu miel.





viernes, 8 de enero de 2010

Para no salirse del camino... al menos no a menudo :)

Por estos blogs del mundo, lee uno cosas maravillosas y me encontré hace poco, algo que ya tiene 3 años de antigüedad pero toda la actualidad y futuro que quiera y es el Manual para conservar caminos, de Paulo Coelho.


En mi nueva andadura personal y profesional, leo con mis viejos ojos cansados que la cosa en esta vida va de persistir una vez más, de seguir el camino y no apartarse por muchas tentaciones que haya fuera del mismo.  No importa si vas a pie, o en tren, o en coche, lo que importa es el destino final a donde quieras llegar.

Os dejo con palabras más sabias y mejor escritas que las mías.

Feliz camino, amigos.

Edición nº 144: Manual de conservar caminos
Published on April 11, 2007 
Paulo Coelho

1] Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Hazte la clásica pregunta de Castaneda: ¿cuál de estos caminos tiene un corazón? Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: “¿El camino que elegí era el correcto?” Si prestaste oídos a tu corazón antes de ponerte en movimiento, escogiste sin duda el buen camino.

2] El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. Por mucho que te deslumbren determinados paisajes, o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.

3] Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.

4] Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.

5] El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.

6] Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.

7] Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.

8] Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.

9] La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.

10] Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.

11] Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido.


martes, 5 de enero de 2010

Queridos Reyes Magos



Nunca he tenido la oportunidad de conocerles, cuando llegué a estas tierras ya tenía una edad en la que las ilusiones eran otras y  hacía tiempo que no pensaba que pudiera pedirle a nadie que hiciera algo por mí.

Con los años, he aprendido a apreciarles y a entender la maravillosa labor que llevais a cabo en nombre de la magia, la ilusión verdadera... el que empiece el año de forma dulce para tantas personas. Y no, ya sé que no os creó el Corte Inglés. 

Me he portado bien este año, todo lo que he podido y mi mente me ha dejado. He metido la pata alguna vez, no puedo evitarlo.  Pero no he hecho nada con mala intención, soy tonta entrenada y a veces me equivoco. Así que con 20 años de retraso, quiero pedir algo para mí hoy, sólo para mí. Pues ya mi hija hizo sus peticiones hace rato. Quiero sentirme aunque sea por un día como mi niña y descubrir por primera vez, que la magia existe y que si soy buena, valdrá para algo y seré recompensada por ello y se cumplirá mi pequeño deseo.

Mi niña y yo os hemos hecho galletas, espero que os gusten. Es el soborno que os dejo para que me hagais un poco de caso. Y si finalmente pasais de mi como todos los años, que sepais que no voy a dejar de ser buena por ello, pero el año próximo os dejaré galletas baratas marca la pava sonriente del super y sin agua.

 :)


lunes, 4 de enero de 2010

Vuelta a la simplicidad... Back to simple life.


La vida puede y debe ser más simple. 








Vivimos cada vez más años y aún así tenemos muy poco tiempo porque le pedimos demasiado a nuestra vida, trabajamos demasiado para comprar más cosas, más servicios, más de lo que sea. Pues creo que no es el camino, creo que hay que simplificar, comprar menos cosas, gastar menos dinero, para así trabajar menos horas, poder aprender cosas nuevas porque sí, crear tu propio reino en tu casa y por supuesto, llenarlo de amigos. 


Creo que valdría más todo ese tiempo si lo invirtiéramos en uno mismo, en la familia, en los amigos, en tu jardín, en un picnic barato con tortilla, un poco de queso y pan en el parque cerca de casa, y aderezado con una simple siesta. 



No reniego del dinero, es una herramienta necesaria en nuestra vida, y sin duda, hace la vida más fácil, pero creo que nos prostituimos demasiado para conseguirlo. Vendemos nuestro tiempo, nuestras energías, nuestras ideas, nuestra voz, nuestras sonrisas, todo en pos de “vivir mejor”. ¿Qué es vivir mejor en realidad?



Nos perdemos demasiadas cosas preciosas e importantes cada día porque no tenemos tiempo de mirar alrededor ni a la luna azul que había el 31 de diciembre en el cielo. No hay tiempo para maravillarse con lo cotidiano.


Van todos con prisa cada mañana a sus trabajos, mirando a ver por dónde pueden ir más rápido, a quién pueden empujar en la autopista para que se aparte que llegan tarde. Nadie tiene tiempo para llamarte y preguntarte ¿Qué tal te va? Con suerte te envían un mensaje de texto y aún así das gracias de que ese amigo se acordó de alguna forma de ti. Una carta manuscrita pasó a ser algo ya del pasado, las únicas cartas que me llegan son las facturas siempre puntuales, siempre malditas. ¿Envolver un regalo con cariño? No, todo el mundo lo envuelve en la tienda de turno, sin nombre, sin un detalle que te diga de quién es. Las familias no hacen casi nada juntos porque los niños están cada vez más horas en el colegio, y cuando llegan tienen muchos deberes y ya no les queda tiempo para jugar con sus amiguitos. Los padres están tan agotados que ya no se quieren sentar a charlar con sus hijos, sólo preguntan si han hecho los deberes pero no los hacen con ellos a menos que sea necesario. No tienen tiempo de prepararles un desayuno sano y con cariño, les ponen un bollo de fábrica y un zumo de bote y andando. Y si no se dan prisa, se lo tienen que comer en el coche de camino al colegio.


Tengo amigos maravillosos con los que apenas mantengo contacto en la vida real, porque están todos muy ocupados viviendo (sobreviviendo) una vida llena de éxitos que no incluye tomarse un algo fresquito aunque sea una vez al año, tranquilos una tarde. Estos amigos que tienen tanto éxito laboral, no pasan los días en sus casas sino en habitaciones de hoteles, que muchas veces ya conocen más que su propia habitación, van caminando por la calle mirando el teléfono móvil para seguir conectados con el mundo, sin mirar a la gente que está a su alrededor. Son multitarea y están orgullosos de ello porque hacen mil cosas al día. A falta de hacer a diario lo que realmente quieren, luego tienen dinero para comprarse todas las chorradas habidas y por haber para mimarse un poco y mimar a los que les rodean en fechas señaladas. Y además esperan que sea siempre el otro el que haga un esfuerzo de acercamiento. Ellos… no tienen tiempo. Tal parece que en vez de vivir las horas, las matan, a base de cansancio.


¿Cuándo comenzó la vida a ser una carrera de velocidad? ¿A dónde va la gente con tanta prisa? ¿Van todos a salvar el mundo hoy? 


No siento la necesidad de llenar todas y cada una de las horas del día en alguna actividad “útil”, quiero poderme permitir el lujo de saborear los días de vida que tengo, incluyendo esas horas entre una tarea y otra. Tendré menos dinero, pero tendré más libertad. Quiero volver a la simplicidad.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Uvas, lacasitos, amigos, pijamas, año nuevo y más amigos.




Lo de empezar el año atragantándose con uvas, yo, no lo termino de ver claro. Es que no me parece ni divertido ni un sistema seguro de que el año nuevo vaya a ser mejor. Yo por si acaso, como lacasitos :)
Pero no se vayan a pensar que esta forma curiosa de atragantarse con las uvas en los últimos segundos del año es cosa sólo de España, por lo que he leído, en Italia, comen lentejas, para que no falte el dinero en el año que entra. Cuantas más se coman, más riqueza, por lo que en este año de crisis se prevén peligrosas indigestiones.
Otras tradiciones centroeuropeas son cuanto menos, peculiares. Por ejemplo, en Austria, bailan el vals en plena calle recién inaugurado el Año Nuevo. Verdaderamente preciosas son las grandes velas blancas que en estas fechas presiden los hogares irlandeses y no puede faltar entre las costumbres curiosas el tradicional muérdago que protege de los demonios a los ingleses y les trae suerte para el año que comienza. Aunque el colmo de la organización lo tienen los suizos, donde desde hace 20 años funciona la noche del 31 el batallón de Narices Rojas que, como ángeles protectores, se ofrecen a llevar a casa a los que se hayan pasado con el champán y no se sientan en condiciones de conducir.

Pero hay otros nórdicos que se pasan de la raya en la última noche del año. Por ejemplo, los daneses, que se pasan por las casas de sus íntimos para demostrarles su cariño rompiendo en su puerta un montón de platos viejos. Y pobrecito aquél que no se encuentre a la mañana siguiente con al menos unas cuantas piezas de vajilla hechas añicos al salir de casa.

Tampoco los escoceses se quedan cortos en su Hogmanay, la madrugada de un Fin de Año presidido por el fuego. Mientras que en Edimburgo se suceden las procesiones de antorchas y la ciudad estalla en un ambiente festivo con música, espectáculos callejeros y hasta los heladores chapuzones en el río de los más valientes, en otras poblaciones se dedican a lanzar nada menos que un barril en llamas y lo hacen rodar por las calles para permitir la entrada del año como manda la tradición.

En algunos países latinoamericanos como Ecuador o Colombia se confecciona antes del 31 un muñeco que representa todo lo malo acontecido en el año y, tras darle sus buenos azotes para que no se vuelva a repetir, se le prende fuego esa noche. Mientras, algunos en Brasil prefieren tomárselo con bastante más dulzura. En esta última noche las playas se iluminan con fuegos artificiales y, como en la carioca de Copacabana, antes de que empiece la fiesta más vibrante, los seguidores de Iemanjá, vestidos de blanco riguroso, siembran la arena de velas y arrojan flores al mar para ganarse los favores de esta diosa de las aguas.

Por último, les cuento que en Cuba hay una tradición muy curiosa y es que al finalizar el año, se pasea uno por toda la casa con un cubo lleno de agua pidiendo que se lleve todo lo malo y cuando llega la medianoche, ese cubo se tira afuera de la casa, ya sea escaleras abajo o en la puerta. En fin, que hay fin de año para todos los gustos.  Y por muy cursi que a algunos les parezcan algunas de estas fiestas, creo que viendo lo que nos rodea el resto del año, nos hacen falta estas fiestas, impuestas o no, queridas o no, deseadas u odiadas. A fin de cuentas son sólo una excusa para reunirse con los que queremos.

Sea cual sea vuestra manera de finalizarlo y comenzar el nuevo, que os lo paséis fenomenal y sonreíd mucho. ¿Mi mayor bendición este año? que lo voy a pasar un año más con mi pequeña familia y mis mejores amigos y este año, vendrá alguno más.

Un fuerte abrazo y mis mejores deseos para el año que se nos viene encima, pero ya!!!





lunes, 28 de diciembre de 2009

¿EXISTE SANTA CLAUS REALMENTE?

Esta es la versión técnica y que pretende de una forma científica discutir la posibilidad de la existencia real de Papá Noel o Santa Claus. Muy divertido, sin duda. Anda circulando hace tiempo por la red y no conozco su autor.






1. - Ninguna especie conocida de renos puede volar. No obstante, existen 300.000 especies de organismos vivos pendientes de clasificación y, si bien la mayoría de ellas son insectos y gérmenes, es posible descartar completamente la posible existencia entre ellas del reno volador que sólo Santa Claus conoce. 

2.- Hay unos 2.000 millones de niños (considerando únicamente a las personas con menos de 18 años) en el mundo. Pero dado que Santa Claus no parece que se ocupe de los niños musulmanes, hindúes, judíos y budistas, la cifra se reduce a un 15% del total (unos 378 millones, según las estadísticas mundiales de población). Según estas estadísticas, se puede calcular una cifra media de 3,5 niños por hogar, por lo que estamos hablando de unos 91,8 millones de hogares (suponiendo que en cada uno de ellos haya al menos un niño que se haya portado bien).

3.- Santa Claus dispone de 31 horas en Nochebuena para realizar su trabajo, gracias a los diferentes husos horarios y a la rotación de la Tierra (se supone que viaja de Este a Oeste, lo cual parece lógico). Esto supone 822,6 visitas por segundo. En otras palabras, en cada hogar cristiano con un niño bueno, Santa Claus tiene 1 milésima de segundo para aparcar, salir del trineo, bajar por la chimenea, llenar los calcetines, repartir los demás regalos bajo el árbol, comerse lo que le hayan dejado, trepar otra vez por la chimenea, subir al trineo y marchar hacia la siguiente casa. Suponiendo que cada una de estas 91,8 millones de paradas está distribuida uniformemente sobre la superficie de la Tierra (lo cual es falso, pero puede valer para los cálculos), hay 1,2 Km entre casa y casa. Esto de un recorrido total de 110 millones de Km, sin contar lo necesario para las paradas a hacer lo que cada uno de nosotros haría al menos una vez en 31 horas. Se deduce de ello que el trineo de Santa Claus se mueve a unos 1000 Km/sg, 3000 veces la velocidad del sonido. Como comparación, el vehículo fabricado por el hombre que mayor velocidad alcanza, la sonda espacial Ulises, se mueve a unos míseros 43 Km/sg Un reno convencional puede correr a una velocidad punta de unos 24 Km/h.

4.- La carga del trineo añade otro elemento interesante al estudio. Suponiendo que cada niño sólo se lleve un "Lego" de tamaño mediano (0,9 Kg), el trineo transporta unas 321.300 toneladas, sin contar a Santa Claus, a quien siempre se le describe cono rellenito. En la Tierra, un reno convencional no es capaz de transportar más allá de 150 Kg. Aunque el reno volador pudiera transportar diez veces esa carga, no bastarían 8 ó 9, sino que se precisarían 214.200 renos. Esto incrementa la carga (sin contar el peso del propio trineo) a unas 353.430 toneladas.

5.- 353.000 toneladas viajando a 1000 Km/sg crean una resistencia aerodinámica enorme, que provocará un calentamiento de los renos similar al que sufre una nave espacial en su entrada a la atmósfera terrestre. La pareja de renos que vaya en cabeza tendrá que absorber un trillón de Julios de energía por segundo, cada uno. En pocas palabras, se incendiarán y se consumirán casi al instante, quedando expuesta la pareja de renos posterior. También se originarán unas ondas sonoras ensordecedoras en este proceso. El tiro de renos al completo se vaporizará en 4,26 milésimas de segundo. Santa Claus, mientras tanto, sufrirá unas fuerzas centrífugas 17.500,06 veces superiores a las de la gravedad. Si Santa Claus pesara 120 Kg. (lo cual es incluso demasiado delgado), sería aplastado contra la parte posterior del trineo con una fuerza de más de 2 millones de Kg.

Por consiguiente, si Santa Claus existió alguna vez y llevó los regalos a los niños en Navidad, ahora está muerto.


¿Existe Santa Claus...?

Si respondemos a lo anterior a un niño cuando nos pregunte por la existencia de Santa Claus (o bien, lo deduce por sí mismo), el niño puede llevarse una desilusión tremenda. Por suerte, hay una contra-explicación que puede sernos útil en este caso:

El análisis anterior, basado en las leyes de la Física clásica, presenta un fallo importante, puesto que no considera los fenómenos cuánticos, que son bastante significativos en este caso particular. Como se ha indicado, se conoce con extrema precisión la velocidad terminal del reno a través del aire seco de diciembre sobre el hemisferio norte por ejemplo). Así mismo se conoce con tremenda precisión la masa de Santa Claus y su trineo (puesto que se conoce el número de niños, regalos y renos justo antes del vuelo). En cuanto a la dirección y sentido del vuelo, esta es esencialmente de Este a Oeste.

Todo lo anterior significa que se puede determinar con excelente precisión el vector del momento cinético de Santa Claus y su cargamento.

Basta con aplicar el principio de incertidumbre de Heisenberg para saber que la posición de Santa Claus, en cualquier momento de Nochebuena, es extremadamente imprecisa. En otras palabras, está "difuminado" sobre la superficie de la Tierra, de forma análoga a como el electrón está "difuminado" a una cierta distancia del núcleo del átomo. Por tanto, literalmente puede encontrarse en todas partes en un momento dado.

Por último, las velocidades relativistas a las que los renos pueden llegar durante breves lapsos de tiempo hacen posible que, en ciertos casos, llegue a algunos lugares un poco antes de salir del Polo Norte. Santa Claus, en otras palabras, asume durante breves periodos de tiempo las características del taquión. Estemos de acuerdo en que la existencia de los taquiones aún no está probada y es hipotética, pero lo mismo ocurre con los agujeros negros, y ya nadie duda de su existencia... Por consiguiente, es perfectamente posible que Santa Claus exista y reparta todos los regalos en Nochebuena. Incluso a los que han sido malos este año…


Siempre nos quedará una duda: ¿Existirán realmente los Reyes Magos?