"Evitar los problemas que debes enfrentar es evitar la vida que tienes que vivir."
Paulo Coelho

martes, 22 de marzo de 2011

La inevitable

 
Razonas profesional,
como vil que siempre eres
acabando vidas lleves,
a todo ser animal.

Siempre eres eficiente
agria de aliento,  efectiva
pues no obvias ni esquivas
a ningún ser viviente.

Siempre tan profesional,
siempre el servicio prestado,
ni al que te quiso evitar
pudo perder tu cuidado,
por más que huyera fatal,
cayó en tu red: quedó helado.

Nunca te asustó seguir,
ni piedad tuviste nunca
que no acabase en penumbra,
al presentarte a cumplir.

Tus trabajos realizaste
sin mirar cara ninguna,
que jamás tuvo fortuna
donde tus ojos clavaste.

Aléjate de mí, te clamo:
no me mires más traidora
que jamás vea tu mano mi ser,
pues te tiñes vengadora
a esta vil y humilde mujer
que jamás tenerte añora.

Que nunca te pueda oler
(quimera de vil viviente),
que lo sabe, soy consciente
que la visita tendré.

Por más que huya, no vale,
tendré segura entrevista,
y que en ella deseo me asista
la mano que me regalen.

Mas ten recuerdo del tiempo
no seas cruel ni cobarde,
y no detengas mi aliento
deja que siempre sea tarde
cuando vengas a mi entierro
ten piedad en no dejarme.



miércoles, 16 de marzo de 2011

8


...y tú, mi bichito, irás a donde quieras y sin tener que ser mala, llegarás a donde te propongas, pues eres maravillosa.

¡Feliz cumpleaños!

Abrazos de Mamá y Papá de esos que no dejan respirar :)



domingo, 13 de marzo de 2011

Coleccionamos excusas para sentirnos infelices

Entrevista Paz Torrabadella, psicóloga, autora de 'Estupidez emocional. Artículo original aquí.



La felicidad como objetivo funciona mal. Toda vida tiene una dosis de sufrimiento ineludible como la frustración, la enfermedad y la muerte. Decirle a un niño que tiene como objetivo ser feliz es estafarle.

¿Entonces, qué hay que decirle?
Que la felicidad sucederá, pero que no es la norma. Lo cabal es saber y aceptar el sufrimiento inevitable (porque mucho sufrimiento procede de no aceptarlo), y evitar al máximo el innecesario. Estamos siempre coleccionando excusas para ser infelices.

Sí, qué estupidez.
Todo el sufrimiento inútil que padece el género humano, y que es mucho, procede de la estupidez emocional: falta de empatía, intolerancia a la frustración, crítica gratuita indiscriminada, victimismo, autodesprecio, envidia, compulsión, obstinación, agresividad, adicción a la infelicidad...

¿La estupidez engendra todas esas cosas y se alimenta de ellas?
Sí, pero una vez la detectas y reconoces, puedes prevenirla. Lo primero que hay que saber es que nadie está exento de ella, todos cometemos estupideces alguna vez.

Bien, mensaje recibido.
La estupidez es muy común. Como sociedad la vemos en las guerras o en la destrucción del planeta; en la familia, cuando nos atacamos psicológicamente o somos poco empáticos, y eso lo veo mucho en terapia de pareja: uno se queja del otro, cuando con pensar en el otro todo se solucionaría.

¿El estúpido se sabe estúpido?
Por naturaleza la estupidez se blinda, el estúpido emocional se especializa en criticar, ve la estupidez ajena y se concentra en ella: es más cómodo. Son personas rígidas en su pensamiento que se mueven en dicotomías del tipo bueno-malo, y muy susceptibles.

¿La estupidez aumenta con la práctica?
Sí. Para justificar una estupidez se suele incurrir en otra, y es muy contagiosa.

¿?
Si respondo a un bocinazo (una estupidez, porque está generando un sentimiento negativo), me estoy contagiando de su estupidez.

Entiendo.
La única manera de no contagiarse es reconociéndola. Debería existir la asignatura de estupidología, porque dedicamos muy poca energía a un fenómeno que condiciona nuestras vidas y sociedades.

No me parece una idea descabellada.
La estupidez es irracional como la crítica gratuita. Yo diría que tanto critica una persona a los ausentes, tanto está instaurada en la estupidez. Y hay grandes mentes muy estúpidas que siembran a su alrededor sentimientos negativos innecesarios.

¿Cómo detectarla?
Cuando causamos o padecemos un sufrimiento inútil. Por ejemplo, el hombre o la mujer que ante una separación utiliza a sus hijos en contra del otro haciendo sufrir a todo el mundo. Semejante estupidez hay que reconocerla y evitar entrar en una escala de estupideces.

Deme claves.
La conciencia de los propios sentimientos, darse un espacio para observar los pensamientos, porque si soy consciente de cómo me siento puedo controlar.

El autocontrol es difícil.
Una gran herramienta es compartir, poder poner en común temas personales con otros. Es impactante ver como terceros pueden intuirte y darte buenos consejos. Somos mucho más transparentes de lo que creemos, lo que pasa es que nos han enseñado a desoír esa inteligencia intuitiva, lástima, porque todo eso que no se dice es más importante que lo que se dice.

¿El autoengaño es la mayor estupidez?
Sí, y contra eso sólo podemos autoeducarnos día tras día. Albert Ellis, creador de la terapia racional emotiva, decía que todo el sufrimiento humano procedía de las ideas irracionales que no son más que exigencias: “Los demás tienen que comprenderme...”.

Pero la cosa funciona al revés...
Exacto, para los demás nuestros problemas son de una levedad inconmensurable. Hasta que aceptamos esto, nos vamos neurotizando cada vez más.

Solemos ser víctimas de nuestra propia manera de pensar.
Sí, nos tomamos muy en serio. Además, nuestra colección de excusas para sufrir se retroalimentan. La verdadera causa de la perpetuación de cada discurso es que se obtiene algo de él aunque sea insatisfactorio, por ejemplo: que las cosas me vayan mal me permite seguir quejándome.

Hablemos de la paradoja: si persigues el sombrero, él insiste en irse volando.
Así son las relaciones humanas: es nuestra pretensión la que genera el problema. Nuestra propia insistencia genera la reacción contraria. Pero la paradoja es la base del humor, y la estrategia más inteligente y airosa de superar una forma de relacionarse estúpida es el sentido del humor.

¿Se le ocurre cómo cultivarlo?
Estando con personas que lo tienen, porque el sentido del humor es un deporte de dos.

Hay quien teme pasar por estúpido.
Tolerar algo no significa que nos parezca bien, sino sencillamente que sabemos que sucede y mientras sucede no lo negamos.

¿Qué pregunta debo hacerme a diario?
Cuánto hay en mi vida que estorba o enmaraña: pensamientos, costumbres, ruido. Alexander Lowen decía que la felicidad es la conciencia de la propia mejora.

martes, 8 de marzo de 2011

y tú y tú y tú y tú...






Regálame tu risa,
enséñame a soñar
con solo una caricia
me pierdo en este mar.

Regálame tu estrella,
la que ilumina esta noche,
llena de paz y de armonía,
y te entregaré mi vida

Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas solo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
tú, y tú, y tú..

Enseña tus heridas y así la curará
que sepa el mundo entero
que tu voz guarda un secreto
no menciones tu nombre que en el firmamento
se mueren de celos
tus ojos son destellos
tu garganta es un misterio

Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas solo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
tú, y tú, y tú..
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
tú, y tú, y tú...

No menciones tu nombre que en el firmamento
se mueren de celos
tus ojos son destellos
tu garganta es un misterio

Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas solo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú..

y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú..

Pablo Alborán

Eso no se dice, eso no se hace... eso NO


No hablo de política, porque no me gusta nada, porque en general vivo más feliz si la ignoro y vivo mi vida como si no existiera, aunque sepa que existe y que me afecta, pero lo admito, últimamente estoy harta de tanta prohibición, de tanta incompetencia y es que no se libra ni uno, da igual el signo que ostente o del color que se vista, pero teniendo en cuenta que los que están promulgando las últimas leyes son los que tienen la vara de mando ahora mismo, mis mayores preocupaciones me las provocan ellos, que no, que no se puede vivir siempre echándole la culpa a la oposición y menos, con tantos años de gobierno a las espaldas.
Ya no saben qué prohibir, no saben de dónde sacar más pasta y como de economía, saben lo justo para deducir que 1 +1 = 2 y no siempre lo tienen muy claro, pues así vamos.

Se prohíbe fumar, se prohíbe circular a más de 110 por autopista/autovía, y a más de 30 por ciudad y están elaborando un Real Decreto para prohibir la circulación de vehículos 4×4 en los caminos de tierra… Por supuesto, tampoco quieren gordos: Primero fueron a por el vino y el tabaco y ahora le toca a los bollos y las hamburguesas. Este gobierno-niñera, lleno de asesores inútiles inicia cada día una nueva cruzada políticamente correcta e irremediablemente ineficaz. “La venta de alimentos con un alto contenido en ácidos grasos saturados, ácidos grasos trans, sal y azúcares sencillos, ya sea mediante máquinas expendedoras o en cantinas, bares o locales similares situados en el interior de los centros escolares quedará prohibida” … vamos, que mejor, prohibimos los bares y restaurantes directamente y terminamos antes.
Este gobierno está instaurando obligaciones y decretando prohibiciones de manera cada vez más rápida y curiosamente no veo a la gente saliendo en masa a protestar porque cada día se meten más en su vida privada y esto cada vez se parece más a 1984, una película de Orwell... En los últimos meses se acumulan leyes contra la objeción de conciencia de médicos, contra el libre tráfico en internet, contra el tabaco, contra las corridas de toros, contra la conducción, contra las expresiones de cristianismo, contra los aires acondicionados, contra la libertad de huelga de los controladores aéreos, que eso, les aviso que trae más cola de la que la gente sabe. Y que conste que hay algunas de esas cosas que no me gustan, pero entiendo que a otros les gusten, como a mí me van los pasteles. Un día los atropellados son los fumadores, al siguiente los conductores o los hosteleros, al siguiente los internautas o los profesores, al siguiente los comedores de hamburguesas o los católicos. De una u otra manera nadie escapa al integrismo prohibicionista de este gobierno.

La ofensiva prohibicionista del Gobierno va más lejos que muchos regímenes autoritarios, pues están legislando sobre todo tipo de ámbitos: económicos, culturales, morales, escolares, médicos… Así que día tras día, semana tras semana, los españoles se despiertan con una obligación y una prohibición más. Y los otros partidos políticos también miran para otro lado o encima los apoyan. 

Pronto nos prohibirán ser feos o que exista esa palabra, nos dirán qué ropa ponernos (mejor uniforme para no destacar, gris a ser posible),  nos dirán la cantidad de sexo que se podrá tener al año, los hijos que podemos tener, nos dirán qué podemos leer, qué podemos decir… qué podemos pensar. Prohibido pensar, por si acaso y así se quitan preocupaciones... y leyes aprobadas de urgencia luego.

Ya no comprendo nada. :(  y tanta prohibición me da miedo. 

El optimismo se ha marchado hoy de paseo...