"Evitar los problemas que debes enfrentar es evitar la vida que tienes que vivir."
Paulo Coelho

domingo, 19 de septiembre de 2010

Domingo interior

"Es irremediable aceptar y saludable saber - que aquello que nos hiere no siempre puede ser remediado con besos - que tendremos que aceptar el amor mezclado con el odio y lo bueno mezclado con lo malo." Jorge Bucay
 
Mirarse por dentro, de vez en cuando, es un ejercicio curioso y nos descubre mil cosas de nosotros mismos que desconocíamos o que decidimos ignorar sistemáticamente. Cuesta ser sincero ante el espejo del alma y no querer azotarse por algunas cosas que hemos hecho... algunas impulsivamente, otras habiendo sido largamente meditadas y aún así, igualmente equivocadas...

Reconocerlas, aceptarlas y perdonarnos, lleva su tiempo. No soltamos el equipaje de vida tan fácil, es como si al soltar ese lastre, tuviésemos miedo de volar demasiado alto, tocar los sueños y luego caernos. Y una vez ya te has hecho daño, obviamente no quieres repetirlo, pero así se aprende, tristemente.

Así está aprendiendo mi hija a montar en bicicleta, a base de tener en las piernas muchísimos moratones y heridas de las que espero no queden muchas cicatrices y siempre le digo: ¡No pasa nada, preciosa, venga, sigue! ¡Si es una heridita de nada! y le pongo mi mejor sonrisa, esa que tengo guardada especialmente para ella. Le cuento todas las magulladuras que me hice cuando era pequeña, para infundirle ánimos, para que sepa que no es el fin del mundo, que a todos nos pasan... y se levanta y sigue.

Así que aunque el miedo habite de okupa en nuestro corazón, creo que hay que aplicarse el cuento e ir por la vida, de la misma forma, en la que aprendemos a montar en bicicleta.

Sí, nos caemos constantemente... es lo que tiene ser humano, pero también tenemos la virtud de volver a levantarnos.

Dulce domingo y besos con olor a otoño, que ya se acerca.

36 comentarios:

  1. Pues me encanta que tengas esa actitud positiva, ¿ves cómo es posible?
    Un beso y que tengas buen domingo también.

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  2. Gracias, Rafael :) que por intentarlo no sea ;) Besos.

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  3. Cuando te das cuenta de que te has equivocado en una decision hay que hacer dos pensamientos rapidos:

    A lo mejor las otras alternativas no eran mejores.

    Es importante mantener las ganas de seguir elijiendo.

    Lo mejor para quitar las penas es apuntarte rapidamente a una alegria.

    Un beso imaginando que veo un verde mar.

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  4. Y bien que haces. Te lo dice uno que no sabe montar en bici por miedo a caerse... :-)

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  5. jorge, aceptamos alegrías en sustitución de tristezas :) Abriré los ojos, pues.

    X, seguro que te has caído haciendo otras cosas y no, no quiero que me las cuentes jajaja. ;)

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  6. Optimista Lisset... Si no nos caemos nunca, jamás sabremos cuál es el sistema para levantarse, ni cómo se cura un rasguño, ni cómo se puede ir por la vida con algún dolor a cuestas.

    Sí... se acerca el otoño... El temido otoño para algunos. Ojalá este año se porte bien.

    Un beso, guapa

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  7. Como buen escalabrao en mil pedaladas se de lo que hablas y comparto la opinión de mis antecesores. Me alegro de tu actitud positivista (vamos que se te ve con la vista positiva). Besos

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  8. Lisset,

    yo a la mía le dije que quinentas, qué después de la primera caída...le quedarían unas quinientas más hasta que fuera una buena ciclista, le conté mis quinientas caídas de chico...al verme, tan compuesto tras mis caídas, sigue "bicecletando" tan tranquila.

    A la pequeña aún no le toca, la reservamos para la próxima temporada; el otro día estaba constipada, no podía dormir, y le comente que para que se le pasara el catarro eran unos trescientos tosidos...tosió un poco más como si echara la cuenta atrás...siguió tosiendo y durmiendo.

    PD1. lo de 500 ó 300 no es exacto, basta un número lo suficientemente grande pero que no asuste.

    PD2. Acabo de Acabar el curso de Japonés...y te he resuelto el anterior post..." Viernes antes de (es un verbo de la 1 conj. pero no lo he descifrado) una niña llamada Lisset se fue a el mismo de la 1ª) pero no podía ....por que tenía que planchar...En realidad no hice el curso pero a mí me parece a esa chica con una tabla de plancha. ¿Sabes como se dice Taxi en cualquier idioma?...pues Taxi

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  9. A veces cuesta volver a levantarse, cuando ya lo has hecho demasiadas veces.
    A veces una quiere seguir caída.
    También es lícito ese momento, momentáneo, pero necesario.
    Lo positivo es seguir; pero también elegir.
    Una que aprendió de mayor a ir en bici, y desde entonces prefiere seguir andando :)

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  10. sunsi, siempre me sorprende que la forma más habitual que tengamos los humanos de aprender, sea haciéndose daño o recibiendo palos :) en fin, habrá que llevar siempre tiritas en el bolso y hacer más fogatas... :D Besos.

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  11. Polonius, a veces se plantea uno lo de dejar de aprender a montar en bici y comprarse el coche directamente :) pero aún así, nos gusta persistir y conseguir nuestras metas. Somos testarudos, somos lo que somos y no tiene arreglo. Besos.

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  12. tomae, entonces el sistema para motivar a que quieran aprender a pesar del dolor, consiste en poner la meta como algo muy difícil y que además nos va a doler, pero que se consigue y si lo consigues antes de los 300 golpes es que eres más fuerte, fantástico y superlisto de lo que te creías :) jajjajaa. Vale, es una forma de verlo :)

    Lo de la tabla de plancha me ha dejado KO :) Besos.

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  13. meloenvuelvepararegalo, (me encanta el nombre) Suscribo tus palabras una a una, como si las hubiera escrito yo. También prefiero ir caminando o en coche :) que en bici, pero eso es otra historia. Un abrazo y bienvenida a este rincón.

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  14. Reivindico la bici. Yo la retomé cuando mi hijo aprendió a montar y se me hacía imposible seguirle a pié, y ahora me he enganchado.

    Saludos.

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  15. Es importante no autocastigarse cuando se cae por enésima vez; simpre te puedes levantar enésimas veces+1. Hasta la próxima y otra más... ¿nunca aprenderé? y siempre con la misma piedra, mecachis!. Vivir es aprender, no importa la edad. Besos en equilibrio!

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  16. Juan Carlos, en eso tienes razón, lo de seguirlos a pie es "matador" :) Tendré que someterme a lo lógico e ir a su lado con la mía :) Un abrazo.

    Marta, lo sé, que eso de autocastigarse no es bueno, pero creo que a veces no podemos evitarlo :) Somos más duros de mollera de lo que queremos reconocer a veces :) Además, estoy convencida de que repetimos errores porque también repetimos patrones y debe ser algo de nuestro propio comportamiento, si no, no se explica :) Besos lluviosos y nublados pero con pronóstico de sol para final del día :)

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  17. gracias por los besos de meteorólogo!

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  18. Huele a hierba recién cortada en este blog...
    Me gusta, me quedaré por aquí un ratito.

    Es bueno tener una sonrisa especial guardada, para los momentos no muy buenos, de los demás. Es una buena inversión.

    Un saludo

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  19. Normalmente, cuando nos cuesta perdonar, sobre todo a personas de nuestro mismo sexo, es porque no somos capaces de perdonarnos a nosotros mismos. Ese camino lo empecé a recorrer hace tiempo y todavía sigo en él.

    Para las cicatrices, aceite de rosa de mosqueta, preferiblemente de la marca OTC (de venta en farmacias). Dura muchííísimo. Aplícaselo a tu niña, después de lavar la zona, un par de veces al día. Mano de santo. Eso sí: antes se tiene que caer la postilla.

    En cuanto a los lastres, aunque me da un poco de apuro ( parece que quisiera promocionar mi blog), te mando este enlace, Lis: http://zambullida.wordpress.com/2010/05/31/sin-lastres/

    Besos desde la meseta

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  20. ..tú también serías capaz de planchar camisas metida en un taxi :)

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  21. Querida, creo que lo que me tira de tu blog es el cacharrito de la música.... en fin, con otro ordenador, aquí estoy.

    Lo bueno de enseñar a montar en bicicleta es el saber que no se le olvidará jamás.

    Perdonarse a uno mismo tampoco es olvidar, es perdonar. Es necesario

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  22. Querida Lisset, que suerte tienen los niños, para ellos las caídas son menos caídas, pero para los mayores las caídas son batacazos, menos para los que tenemos un corazón de niño que seguimos levantandonos una y otra vez.
    Como siempre, beso tu mano.

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  23. Bicefalepena, gracias por lo de la hierba recién cortada, es cierto, huele así por aquí, pero también huele a lluvia y tormentas de vez en cuando. ¡Quédate y usemos esas sonrisas especiales que todos nos guardamos! Un abrazo.

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  24. Zambullida, gracias por los consejos para mi corazón y las cicatrices de mi niña. He leído tu maravilloso post y como siempre, eres tremenda, siempre con el don de encontrar alegría y esperanza donde para otros solamente habitan tristezas. Gracias, es precioso. Envíame tus post siempre que quieras, me encantan. Besos soleados entre nubes.

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  25. Princesa del guisante, siento mucho que en esta humilde morada donde habita la música para alegrar los corazones de mis estimados visitantes, sea lo mismo que le impida acceder :/ Pero bueno, ya que ha conseguido venir, sí quiero decirle que efectivamente, perdonar es necesario para todos y para poder seguir. Besos madrugadores.

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  26. Naranjito, los niños tienen la suerte de medir el tiempo de otra manera y para ellos, sí que es cierta la frase de Carpe Diem, ellos sí disfrutan el momento, ellos quieren jugar aquí y ahora, no con promesas para otro día. Ellos quieren ser felices hoy, en este instante y no mañana. ¡Que maravilla si eso no se olvidara el resto de nuestra vida! Los adultos tenemos que recordar esta lección constantemente, ellos viven según esa regla, pero sí, nos volvemos a levantar porque siempre queda algo de esas ilusiones, en algún escondrijo de nuestro usado corazón. Besos naranjeros.

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  27. Pues mi hijo que tiene casi 8 años, no quiere ni oír hablar de la bici. Le tiene pánico.

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  28. ¡Bravo nena! Genial entrada, de verdad. Yo igual peco de mirar demasiado hacia dentro, y con el tiempo y muuuuucho esfuerzo he aprendido a aceptarme, pero aún me queda mucho por explorar, fantástico esto del ser humano, siempre sorprendente.
    Beso ya de otoño!!!

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  29. Podemos ser niños de cincuenta años. Siempre tendremos miedo: a una cosa, o a otra.
    Si eres un niño, le tienes miedo a la bicicleta.
    Si eres un joven, tienes miedo a perder tu primer amor.
    Si eres adulto, tienes miedo de perder a tus hijos.
    Si eres anciano, tienes miedo de Dios.

    Cuando somos niños, alguien nos recuerda que si seguimos adelante, con esfuerzo y con lógica, la vida seguirá, recompensa incluida.
    Pero después... después somos demasiados engreídos, y no le hacemos caso a nadie. Y las heridas, en vez de que nos la haga el suelo al caernos, nos la hacemos nosotros.
    Y pocos nos levantamos.

    Te sigo.

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  30. Hola a tod@s,

    un amigo mío me enseñó en una maravillosa tarde en la montaña cómo una persona puede ser devota de sus fracasos (como decía él,la frase no es mía).Me explico.
    Mi amigo hizo para mí una camiseta que guardo como oro en paño.Tiene un dibujo con una frase de Séneca "Admira a quien lo intenta, aunque fracase".
    Aquella tarde nos reimos de nuestros mil fracasos y reflexionamos acerca de lo muchísimo que se habla de los éxitos en nuestra sociedad y lo poquito de tiempo que se dedica a hablar de los fracasos.
    No os meto más rollo,Lisset sabe decirlo muchísimo mejor, sólo quería poner sobre la mesa cómo un amigo me enseñó a aprender de los fracasos.Y,de paso,a convivir con mi miedo.
    besos

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  31. Danygirl, bien sabes que cada niño en un mundo. Lo que unos temen o no muestran interés, otros lo adoran. La mía adora a los animales pero a distancia, como se le acerque un perro, por ejemplo, sale corriendo sin importar hacia dónde... :D Un abrazo, Chica D

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  32. Vir, la instrospección es algo que habría que practicar más a menudo, pero lo cierto es que asusta ver lo que a veces no quieres en realidad saber :) y además, está el tema de la autoestima, que es algo, en mi caso, que necesita constante alimento porque la mía suele tirar a la baja en general como la deje ir a su aire. Así que le tengo que poner buenas caras, me pinto hasta sonrisas para parecerle atractiva y que se suba al carro cada mañana. Besos de toffee. :)

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  33. Yonamoe, el miedo convive con nosotros toda la vida. El miedo es parte de nuestro instinto de supervivencia, es totalmente imprevisible e inevitable. Por suerte, ese mismo instinto de supervivencia nos hace enfrentarnos a él y decidir que la vida es demasiado valiosa y escasa como para dejar de hacer cosas por miedo, así que las hacemos aún cuando nos tiemblen las piernas. Es cierto, hay quien no escucha, teme demasiado y se hace daño a sí mismo por no echarle valor a la vida, pero eso entonces no es vida. No se puede evitar el dolor del todo, en algún momento nos haremos daño física o psíquicamente. Nos lo hacemos nosotros mismos al negarnos la posibilidad de ser felices por no actuar en el momento preciso en que había que tomar una decisión que cambiaría el resto de nuestra vida para mejor. No sé, mil posibilidades. Bienvenid@ a mi rincón, gracias por seguirme. Un fuerte abrazo, de los que quitan la respiración.

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  34. Hola Candela, me parece una lección valiosísima, la que compartió contigo este amigo tuyo. Rendirse, incluso antes de intentar las cosas, no solamente es un síntoma de cobardía, de falta de confianza en sí mismos o de excesiva prudencia.... es además, un síntoma de falta de imaginación ante la adversidad, de no entender que en la vida, aunque no nos gusten, lo único constante son los cambios y a ellos hay que adaptarse sean bienvenidos o no. Así que persistir es la única opción en realidad. Los éxitos en una vida no son más que fracasos repetidos una y otra vez, hasta que das con la clave, con el momento preciso, con el público adecuado, con la idea feliz de algo que venías barruntando en tu mente hacía ya mucho tiempo. Claro, que la gente solamente ve el éxito cuando ya se conseguido, nadie quiere saber las noches en vela que pasó alguien para conseguir ese éxito :) Las cosas buenas, requieren mucho esfuerzo. Besos generosos y sin miedo.

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Atrévete, libérate, cuéntame...¿Y tú qué crees? ;)